Artículo- Engañar a los buscadores: pan para hoy y hambre para mañana
¿Se imagina que un día desaparecieran los buscadores que habitualmente utiliza?
Costumbre, pereza o comodidad, el caso es que incluso cuando conocemos la URL del sitio web al que queremos ir colocamos la palabra clave en el buscador en lugar de teclear el incómodo y largo www.loquesea.com. Esas búsquedas, que más que búsquedas son atajos para teclear menos, más todas las búsquedas “de verdad” hacen que alrededor del 80% de las visitas que reciben los sitios web procedan de un clic realizado en los resultados de búsqueda, en particular de uno de los 3 grandes buscadores: Google, Yahoo! o Live.Dicho esto, hay que añadir que la mayoría de los usuarios de la web no son expertos en el uso de buscadores, por tanto no conocen las técnicas de búsqueda de las que nosotros podemos alardear, es más, a veces ni siquiera tienen claro cuál es el objeto de búsqueda, o éste es algo más complejo de lo que el buscador es capaz de interpretar. Sea como sea, frente a una consulta el buscador ofrecer una serie de resultados, casi siempre una cantidad mucho mayor de la que una persona es capaz de leer en años (a menudo en toda su vida), y el usuario revisará tan solo los primeros antes de sucumbir a la tentación de clicar en uno, dos, quizá tres de ellos. Si ese usuario nos interesaba y nuestro sitio no ha sido uno de los afortunados, hemos perdido la jugada.
Póngame medio kilo de primeras posiciones
La idea general que he podido oír de personas que no están en nuestro campo es que para estar en los primeros puestos hay que pagar a los buscadores. De poco o nada me ha servido explicarles qué es el SEO, ellos insisten en que las empresas grandes aparecen las primeras porque tienen dinero para comprar los puestos, y que eso es así como toda la vida lo fue. Mientras tanto, ellos piden diseños en los que un enorme Flash ocupa toda la pantalla, por supuesto sin texto legible en el código fuente, y mantienen un title del tipo “Bienvenido al sitio web de Fulanito” si es que con suerte el editor que usaron para hacer la página les pedía un título al guardar el fichero.En el otro extremo están quienes se lo han aprendido todo sobre el ranking de resultados y utilizan esta información para forzar una posición óptima, usando técnicas que los buscadores persiguen y sancionan. De esto quiero hablar hoy.
La ética del sombrero
En el mundillo del posicionamiento web o SEO (search engine optimization) se denominan técnicas white-hat a aquellas que se preocupan de que las páginas web puedan ser indexadas correctamente por los robots de los buscadores y que la información que contengan deje clara su temática. En el otro extremo se encuentran las llamas técnicas black-hat, que son todas aquellas que pretenden engañar a los algoritmos de ranking para ocupar mejores puestos en los resultados. Entre unas y otras supongo que podríamos hablar de algunos grey-hat, de intensidad variable.Estas oscuras técnicas comienzan en las más puras prácticas del diseño web. Me vienen algunos ejemplos a la cabeza (hablando de sombreros nunca mejor dicho), pero todos se pueden detectar de una forma bastante fácil:- El famoso texto invisible: fuente de color blanco sobre un fondo blanco (os prometo que a día de hoy todavía existen casos) ¿acaso creen que el robot se dedica a mirar la página como una persona? Nada de eso, el robot rastrea el código fuente, y detectar que ambos colores coinciden es muy sencillo. Parecida a esta maldad está la de usar una fuente muy pequeña en ese texto, pero igualmente es fácil de detectar.- La repetición de palabras clave en el title de la página. Es el caso contrario de los que todavía andan con el “untitled document”, más de 26 millones de páginas según Google! (allintitle:"untitled document").- La recepción de enlaces de forma masiva, por ejemplo por medio de programas que ponen comentarios en blogs e incluyen el enlace. Las páginas que reciben muchos enlaces son en principio páginas mejores, en cambio a los buscadores no les parece –y con toda la razón del mundo- que todos los links tengan el mismo valor y han tomado medidas: los que procedan de páginas de temática similar serán bien vistos, los que vengan de sitios no relacionados no se tendrán en cuenta. De esta manera se palia el efecto de estos links que llegan de cientos en cientos, y además es fácil de detectar porque siempre llegan en bloque.- Diseñar un sitio web atractivo para los usuarios y otro pensando en SEO, esto se llama “cloaking”. La página para los robots tendrá los elementos necesarios para un buen posicionamiento, mientras que la que ven los usuarios no necesariamente. Lo cierto es que los buscadores están al tanto de las prácticas de abuso de estos sombreros negros y las van atajando lo mejor que pueden. Últimamente hemos oído hablar del ranking de confianza (trust ranking), que consiste en un grupo de factores que los buscadores tienen en cuenta para considerar si un sitio web es de fiar: los años que hace que se registró el dominio (para burlar esto los spammers tendrían que comprar dominios antiguos, si es que se los quieren vender…), el número de links que lo enlazan y desde cuándo lo enlazan, y el ranking de confianza que a su vez tienen esas páginas que le han enlazado.Cuán penalizadas están estas prácticas no lo podemos saber a ciencia cierta, pues son demasiados factores los que intervienen en el ranking de los buscadores y no todos con el mismo peso. Y el que diga lo contrario miente… o sabe más que yo
Mari-Carmen Marcos, Grupo ThinkEPI
Fuente: Iwetel
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